El dispositivo técnico para evaluar los daños provocados por los incendios forestales en el suroeste de la Comunidad de Madrid suma nuevos profesionales. El Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid ha abierto una convocatoria urgente para incorporar especialistas voluntarios a las labores de inspección.
La actuación busca reforzar la capacidad de respuesta en las zonas afectadas. Los trabajos se centrarán en analizar edificios e infraestructuras, determinar su estado y colaborar en las tareas de peritaje y seguridad.
Arquitectos para evaluar los daños de los incendios
El Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid ha puesto en marcha una convocatoria para ampliar el número de profesionales disponibles para trabajar sobre el terreno.
Los arquitectos se incorporarán a las inspecciones de los inmuebles afectados por los incendios forestales registrados durante las últimas semanas en el suroeste madrileño.
La prioridad será comprobar el estado de edificios e infraestructuras dañadas. Los profesionales también participarán en trabajos relacionados con el peritaje y la seguridad estructural.
La iniciativa amplía el dispositivo de emergencia promovido por el colegio profesional en colaboración con la Comunidad de Madrid. Su finalidad es disponer de capacidad técnica suficiente para realizar las valoraciones necesarias en los municipios afectados.
Brigadas con tres perfiles profesionales
Las intervenciones se organizarán mediante brigadas especializadas que combinarán diferentes perfiles.
Cada equipo estará integrado por un agente de policía, un funcionario público y un arquitecto. Esta estructura permitirá coordinar las inspecciones y desarrollar las actuaciones necesarias en los lugares afectados por el fuego.
La presencia del arquitecto permitirá incorporar conocimiento técnico en la evaluación de los inmuebles. El trabajo deberá determinar las condiciones de los edificios y aportar información sobre los daños detectados.
La organización del dispositivo corresponde a la Comunidad de Madrid. Será la Administración regional la que contacte con los profesionales disponibles y asigne los encargos en función de las necesidades consideradas prioritarias.
Los arquitectos que quieran participar deben formalizar su incorporación mediante el formulario habilitado para esta convocatoria.
La seguridad condiciona el trabajo sobre el terreno
Las características de las zonas afectadas obligan a establecer unas condiciones específicas de acceso y trabajo.
Los profesionales deberán disponer de su propio equipo de protección individual. El material tendrá que ser adecuado para desenvolverse en espacios afectados por incendios, donde pueden existir restos, cenizas, partículas en suspensión o elementos dañados.
El equipamiento mínimo requerido incluye botas de seguridad apropiadas para este tipo de terrenos. También serán necesarias mascarillas destinadas al filtrado de partículas.
Los arquitectos deberán utilizar gafas de seguridad para protegerse del polvo y las cenizas. El dispositivo exige igualmente un chaleco reflectante para mejorar la visibilidad durante las intervenciones.
A estos elementos se suman un casco de protección ante posibles desprendimientos y guantes de trabajo para manipular elementos durante las inspecciones.
El equipamiento constituye un requisito para participar en las actuaciones sobre el terreno.
Un dispositivo técnico creado en 2025
La nueva convocatoria no parte de cero. Amplía un grupo de profesionales especialistas constituido en 2025 para responder a este tipo de necesidades.
Aquel equipo inicial estaba integrado por 33 arquitectos especializados en diferentes disciplinas relacionadas con la evaluación de edificios y entornos urbanos.
La distribución de perfiles muestra el carácter multidisciplinar del dispositivo.
El área con mayor representación era conservación y rehabilitación, con 16 arquitectos. Construcción, materiales y sistemas contaba con 15 profesionales. Otros 15 estaban especializados en patología.
El ámbito de patrimonio reunía a 13 arquitectos y urbanismo disponía de ocho especialistas.
El equipo incluía además seis profesionales especializados en tasaciones y cinco con conocimientos específicos de estructuras y cimentación.
Incendios, instalaciones y otras especialidades
La composición del grupo también incorpora perfiles directamente vinculados a determinadas características de las zonas siniestradas.
Tres profesionales cuentan con especialización en protección contra incendios. Otros dos pertenecen al área de instalaciones y otros dos están especializados en instalaciones urbanas.
Esta combinación permite reunir conocimientos relacionados con diferentes elementos de los edificios que pueden requerir análisis tras un incendio.
Las cifras correspondientes a las distintas especialidades no implican necesariamente grupos independientes, ya que el dispositivo está formado inicialmente por 33 arquitectos y un mismo profesional puede contar con experiencia en distintos ámbitos técnicos.
El objetivo de la nueva convocatoria es ampliar esta capacidad profesional y disponer de especialistas suficientes para atender las necesidades que determine la Administración regional.
Peritaje y seguridad estructural entre las prioridades
Las tareas previstas van más allá de realizar una observación general de los inmuebles afectados.
La evaluación técnica de edificios deberá servir para conocer la situación de las construcciones y apoyar las decisiones que deban tomarse posteriormente en las zonas dañadas.
Entre los trabajos contemplados se encuentran el peritaje y el análisis de la seguridad estructural. Son ámbitos especialmente relevantes cuando una construcción ha estado expuesta a un incendio y es necesario determinar su estado.
El dispositivo permitirá movilizar a los profesionales en función de las necesidades detectadas y de las prioridades establecidas en cada momento.
Para ello se utilizará la estructura organizada entre la Administración regional, los funcionarios, los cuerpos policiales y los arquitectos participantes.
La colaboración profesional se amplía tras los incendios
La convocatoria refuerza la cooperación entre el colectivo profesional y la Administración después de los incendios registrados en la región.
El Coam mantiene así su disposición a aportar especialistas para las tareas relacionadas con la valoración de daños y con la recuperación de los municipios afectados.
La incorporación de nuevos arquitectos permitirá aumentar los recursos disponibles para realizar inspecciones de seguridad en edificios e infraestructuras.
La organización en brigadas busca además coordinar las actuaciones sobre el terreno y concentrar los recursos profesionales allí donde exista una necesidad prioritaria.
El dispositivo continuará apoyándose en especialistas en campos como rehabilitación, construcción, patología, patrimonio, estructuras, instalaciones o prevención de incendios.
La actuación queda ahora pendiente de la incorporación de nuevos profesionales y de la asignación de los trabajos técnicos por parte de la Comunidad de Madrid.