La demanda internacional ha reforzado su presencia en el mercado residencial español. Su evolución durante los últimos cinco años muestra un crecimiento tanto en peso relativo como en número de operaciones. Además, los datos revelan importantes diferencias en los precios pagados según la procedencia de los compradores.
En el segundo trimestre de 2026, los extranjeros participaron en el 15,98% de las compraventas de vivienda registradas en España. En el mismo periodo de 2021, su peso se situaba en el 9,95%.
La evolución también es significativa en términos absolutos. Las operaciones protagonizadas por compradores internacionales han pasado de algo más de 13.600 entre abril y junio de 2021 a más de 26.800 compraventas en el segundo trimestre de 2026. El volumen, por tanto, prácticamente se ha duplicado en cinco años.
De una de cada diez operaciones a cerca de una de cada seis
El avance supone algo más de seis puntos porcentuales desde 2021. La vivienda adquirida por extranjeros ha pasado de representar aproximadamente una de cada diez transacciones a acercarse a una de cada seis.
Ferran Font, director de Estudios y portavoz de Pisos.com, advierte de que el punto de partida debe analizarse teniendo en cuenta las circunstancias de aquel momento. En 2021 todavía existían efectos derivados de la pandemia y restricciones que afectaban a la movilidad internacional.
La trayectoria posterior responde, según Font, tanto a la normalización de los flujos internacionales como a una mayor consolidación de estos compradores dentro del mercado residencial español.
Este crecimiento se desarrolla, además, en un escenario caracterizado por precios residenciales elevados y una oferta limitada, especialmente en aquellos mercados que presentan un mayor atractivo para la demanda internacional.
El precio pagado cambia de forma notable según el origen
La procedencia del comprador marca diferencias relevantes en el importe medio abonado por metro cuadrado.
Los ciudadanos de América del Norte se sitúan en la parte superior. Durante el segundo trimestre de 2026 pagaron una media de 4.311 euros por metro cuadrado.
Tras ellos aparecen los compradores de Oceanía, con 3.240 euros por m². Los procedentes de la Unión Europea abonaron 3.149 euros por m², mientras que los del resto de Europa alcanzaron los 2.885 euros. En el caso de Asia, la media fue de 2.691 euros por m².
En niveles inferiores se encuentran América del Sur, con 2.057 euros por m², y América Central y Caribe, con 1.936 euros. África registra la cifra más baja, con 1.054 euros por m².
La distancia entre los dos extremos es considerable. Entre el precio medio abonado por compradores norteamericanos y africanos existe una diferencia de 3.257 euros por m². El primero supera en más de cuatro veces al segundo.
Una demanda internacional formada por perfiles muy diferentes
Las diferencias de precio muestran que el comprador extranjero no constituye un único segmento homogéneo.
Font señala que los datos reflejan precisamente esa diversidad. Los compradores internacionales acceden a segmentos de precio diferentes y, por tanto, su incidencia puede variar en función de las características de cada mercado residencial.
Esta lectura adquiere relevancia al analizar el comportamiento de la demanda. El porcentaje global permite medir su importancia dentro del conjunto de compraventas, pero no explica por sí solo qué tipo de vivienda adquieren estos compradores ni cuál es su capacidad de compra.
Europa domina claramente las operaciones
El reparto por procedencia presenta una elevada concentración. La Unión Europea reúne el 57,39% de las compras realizadas por extranjeros en España.
A esta cifra se suma el 16,75% correspondiente a compradores procedentes del resto de Europa. De este modo, el continente europeo concentra una parte muy destacada de las operaciones internacionales.
África representa el 8,83% de las compras, seguida de Asia, con un 6,75%, y América del Sur, con un 6,35%.
El peso de América del Norte es menor en número de transacciones, pese a registrar el precio medio por metro cuadrado más elevado. Esta región concentra el 2,87% de las operaciones. América Central y Caribe representan el 0,95%, mientras que Oceanía apenas alcanza el 0,11%.
El mercado exige mirar más allá del dato agregado
La evolución desde 2021 confirma el mayor peso adquirido por el comprador internacional en el residencial español. Sin embargo, los propios datos muestran importantes diferencias entre unos perfiles y otros.
El análisis del fenómeno, según Font, debe ir más allá del porcentaje total de operaciones. Factores como el tipo de vivienda, la capacidad de compra y el impacto sobre cada mercado local permiten observar con mayor precisión el alcance real de esta demanda.
El crecimiento del volumen de compraventas, las diferencias en los precios medios y la elevada concentración de las operaciones en compradores europeos dibujan así un mercado internacional cada vez más relevante, pero también claramente segmentado.