El mercado residencial español registró en abril de 2026 una clara desaceleración. La compraventa de viviendas descendió un 10,2% respecto al mismo mes del año anterior y cerró el periodo con 57.755 operaciones.
El retroceso de la actividad no se trasladó al valor de los inmuebles. Al contrario, el precio medio de la vivienda continuó creciendo y alcanzó los 2.046 euros por metro cuadrado, lo que supone un incremento interanual del 9,4%.
El comportamiento del mercado refleja un escenario de menor dinamismo en las transacciones, pero con precios que siguen mostrando una evolución alcista. Para promotores, inmobiliarias, distribuidores de materiales, fabricantes y empresas del sector hogar, este contexto obliga a revisar estrategias comerciales y previsiones de demanda.
La evolución de abril deja una doble lectura. Se reducen las operaciones de compraventa, mientras el valor de los activos residenciales mantiene una tendencia ascendente.
Los pisos concentran la mayor caída de operaciones
Por tipología de vivienda, los pisos fueron los inmuebles que registraron un mayor descenso de actividad. Las operaciones se redujeron un 11,8%, hasta situarse en 43.130 compraventas.
Las viviendas unifamiliares también experimentaron un ajuste, aunque más moderado. En abril se contabilizaron 14.625 operaciones, un 5,0% menos que un año antes.
En cuanto a los precios, el comportamiento fue diferente. El precio medio de los pisos alcanzó los 2.391 euros por metro cuadrado, tras crecer un 12,2% interanual. En las viviendas unifamiliares, el valor medio aumentó un 3,4%, hasta los 1.468 euros por metro cuadrado.
Estos datos muestran que el segmento de vivienda colectiva continúa concentrando buena parte de la actividad del mercado, aunque también registra el mayor ajuste en volumen de operaciones. Al mismo tiempo, mantiene un mayor ritmo de revalorización.
La actividad inmobiliaria pierde fuerza en la mayoría de comunidades
La evolución territorial fue mayoritariamente negativa. Solo Castilla-La Mancha y Extremadura lograron incrementar el número de compraventas, con avances del 0,7% y 1,2%, respectivamente.
En el resto de comunidades autónomas predominó el descenso de la actividad. Los mayores retrocesos correspondieron a Galicia (-23,0%), Cantabria (-21,7%), Islas Baleares (-17,1%) y Comunidad Valenciana (-15,5%).
El comportamiento regional evidencia que la desaceleración del mercado tiene un alcance prácticamente generalizado, aunque con distinta intensidad según el territorio.
Para las empresas vinculadas al mercado residencial, estas diferencias geográficas pueden condicionar la planificación comercial, la inversión y la distribución de recursos en cada zona.
El precio de la vivienda sigue creciendo
Aunque las operaciones descendieron, el precio de la vivienda aumentó en 16 comunidades autónomas. Navarra fue la única región donde el valor medio retrocedió, con una caída del 3,9%.
Los mayores incrementos se registraron en Asturias (24,2%), La Rioja (19,8%), Castilla-La Mancha (17,6%) y Comunidad Valenciana (16,2%).
La evolución confirma que la presión sobre los precios continúa presente en buena parte del mercado residencial español. La reducción del número de operaciones no ha sido suficiente para modificar la tendencia alcista del valor de los inmuebles.
Para fabricantes de mobiliario, empresas de reformas, distribuidores de equipamiento y proveedores de soluciones para el hogar, este comportamiento puede influir en el perfil del comprador y en las decisiones posteriores de inversión en la vivienda.
La superficie media también se reduce
La superficie media de las viviendas transmitidas descendió un 1,0% respecto al mismo periodo del año anterior.
El comportamiento fue desigual entre comunidades autónomas. Ocho regiones incrementaron el tamaño medio de las viviendas vendidas, mientras que otras nueve registraron descensos.
Aunque la variación es limitada, este indicador aporta información relevante sobre el tipo de activos que actualmente concentran la demanda residencial.
Para las empresas del sector hogar, conocer la evolución de la superficie resulta útil a la hora de adaptar la oferta de materiales, mobiliario, climatización, equipamiento o soluciones de eficiencia energética.
Las hipotecas mantienen la tendencia descendente
La actividad financiera también reflejó un menor dinamismo. Durante abril se formalizaron 32.084 préstamos hipotecarios, un 6,3% menos que un año antes.
Sin embargo, el importe medio de las hipotecas siguió aumentando y alcanzó los 181.533 euros, lo que representa un crecimiento del 5,9%.
El 55,6% de las compraventas se financió mediante hipoteca. En esas operaciones, la financiación cubrió de media el 72,4% del precio de compra.
Por territorios, únicamente Cataluña, con un incremento del 4,8%, y Castilla-La Mancha, con un 0,4%, lograron aumentar la firma de nuevas hipotecas. El resto de comunidades registró descensos.
La evolución confirma una reducción del volumen de financiación para adquisición de vivienda, aunque el importe solicitado continúa creciendo como consecuencia del encarecimiento de los inmuebles.
También cae la creación de empresas
Los datos del periodo muestran igualmente una reducción en la constitución de sociedades. Durante abril se crearon 10.832 nuevas empresas, un 4,5% menos que un año antes.
Aun así, siete comunidades autónomas lograron incrementar este indicador. Los mayores avances correspondieron a Extremadura (54,1%), Asturias (25,3%) y Aragón (16,8%).
En sentido contrario, las caídas más acusadas se registraron en Navarra (-21,0%), Galicia (-18,6%) y Castilla y León (-18,1%).
La evolución de este indicador constituye otra referencia para evaluar el comportamiento de la actividad económica vinculada al mercado inmobiliario y de la construcción.
Un mercado con menos operaciones y precios al alza
Los datos de abril dibujan un mercado inmobiliario caracterizado por una menor actividad, tanto en compraventas como en hipotecas, mientras el valor de la vivienda mantiene una evolución positiva.
Este escenario obliga a las empresas del sector a adaptar sus estrategias comerciales y de inversión a un entorno donde el volumen de operaciones pierde intensidad, pero el precio de los activos continúa creciendo.
Para fabricantes, distribuidores, empresas de reformas, instaladores, promotores e inmobiliarias, la evolución del mercado seguirá condicionando las oportunidades de negocio durante los próximos meses, especialmente en un contexto en el que cada operación de compraventa continúa generando demanda para todo el ecosistema del sector hogar.