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El mercado residencial español volvió a perder actividad en julio. La compraventa de vivienda registró una caída interanual del 7,7%, el descenso más pronunciado observado en lo que va de 2026.

El número de operaciones se situó en torno a las 60.500. Los datos proceden del avance provisional de la Estadística Registral Inmobiliaria y se han proyectado sobre el 94,9% de los registros analizados.

La contracción también alcanzó al conjunto del mercado inmobiliario. Durante julio se contabilizaron aproximadamente 118.000 compraventas de todo tipo de inmuebles. La cifra supone un descenso del 4,7% frente al mismo periodo del año anterior.

La evolución confirma una tendencia que se ha repetido durante buena parte del ejercicio. Todos los meses de 2026, salvo junio, han cerrado con retrocesos interanuales en las operaciones residenciales.

Solo tres comunidades consiguen aumentar las ventas

El comportamiento del mercado presenta importantes diferencias territoriales. Únicamente tres comunidades consiguieron incrementar sus operaciones de vivienda durante julio respecto al mismo mes de 2025.

Navarra lideró el crecimiento con un 26,4%, seguida de Castilla y León, con un 6,2%, y Castilla-La Mancha, con un avance del 2,4%.

En el extremo contrario aparece Cantabria. Las compraventas residenciales descendieron allí un 17,6%. Baleares registró una caída del 15,6%, mientras que Melilla y Asturias retrocedieron un 15,5% cada una.

Los resultados cambian ligeramente al considerar todos los tipos de inmuebles. En este caso, solo Galicia, Murcia, Castilla y León y Navarra presentaron tasas positivas, con aumentos del 3,2%, 3%, 2% y 0,4%, respectivamente.

Andalucía se mantiene a la cabeza por volumen

El análisis en términos absolutos sitúa a los grandes mercados españoles al frente de la actividad. Andalucía, Cataluña, Valencia y Madrid consiguieron superar las 11.000 compraventas totales durante julio.

Andalucía encabezó claramente la clasificación. La comunidad contabilizó más de 22.500 transacciones inmobiliarias. De ellas, más de 12.250 correspondieron específicamente a viviendas.

Estos volúmenes contrastan con el descenso general registrado en el conjunto del país y con las diferencias observadas entre comunidades.

La actividad hipotecaria también retrocede

La financiación siguió una evolución negativa durante julio, aunque su descenso fue más moderado que el registrado en las compraventas.

Durante el mes se constituyeron alrededor de 57.400 hipotecas sobre todo tipo de inmuebles. Esto representa una disminución interanual del 0,6%.

Algo menos de 43.300 operaciones estuvieron vinculadas específicamente a viviendas. En este segmento, la caída alcanzó el 4,2% interanual.

El dato de las hipotecas totales tiene especial relevancia por su evolución reciente. Julio representa la primera caída interanual registrada en 25 meses.

En las hipotecas destinadas a vivienda, el comportamiento ha sido diferente. Dentro de ese mismo periodo, únicamente mayo y julio presentaron descensos.

Baleares lidera el crecimiento hipotecario

La evolución territorial de la financiación tampoco fue homogénea. Las hipotecas sobre vivienda aumentaron en seis territorios y disminuyeron en trece.

Baleares protagonizó el mayor incremento, con un 24,9%. A continuación se situaron Castilla y León, con un avance del 9,2%, y Asturias, con un 7,1%.

Las mayores contracciones se localizaron en Cantabria, donde las hipotecas sobre vivienda disminuyeron un 32,3%. Canarias retrocedió un 23,7%, Aragón un 22,1% y La Rioja un 21,4%.

Los datos muestran así importantes diferencias entre la evolución de las compraventas y la financiación en algunos territorios.

Las hipotecas muestran más resistencia que las compraventas

El comportamiento acumulado de los últimos doce meses refleja una evolución distinta entre ambos indicadores. Desde enero, las transacciones inmobiliarias totales han mantenido cierta estabilidad. Las compraventas residenciales, por el contrario, han acumulado varios meses con tasas interanuales negativas.

La financiación hipotecaria comenzó a desacelerarse más tarde y lo ha hecho con menor intensidad. Esta diferencia ha incrementado el peso de las hipotecas respecto al volumen de compraventas residenciales.

Durante los últimos siete meses, el número de hipotecas constituidas sobre viviendas ha representado más del 70% del total de operaciones de compraventa de vivienda.

En julio, esta proporción alcanzó concretamente el 71,6%.

El indicador refleja una mayor resistencia de la actividad hipotecaria frente a la evolución de las transacciones residenciales. Aun así, julio deja cifras negativas en ambos segmentos y supone la primera contracción interanual de las hipotecas totales después de 25 meses.

Los datos disponibles tienen carácter provisional y corresponden al avance de la Estadística Registral Inmobiliaria correspondiente a julio de 2026.