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Pueblos medievales, caminos entre campos, gastronomía tradicional y las playas de la Costa Brava convierten el Baix Empordà en un destino perfecto para una escapada. Su variedad permite pasar de una mañana junto al Mediterráneo a una tarde recorriendo pequeñas localidades del interior.

Para disfrutar de un fin de semana sin prisas, Can Casadellà ofrece un excelente punto de partida. Esta masía del siglo XV se encuentra en Serra de Daró, en un entorno desde el que explorar numerosos rincones de la comarca. Alojarse en una casa rural típica y auténtica catalana permite, además, incorporar al viaje una experiencia ligada a la historia y las tradiciones del territorio.

Viernes: instalarse y disfrutar del entorno

El primer día puede dedicarse a conocer Can Casadellà y dejar atrás el ritmo de la semana. La masía dispone de habitaciones y un apartamento independiente, además de espacios exteriores como jardines, piscina, huerto y zonas vinculadas a su carácter rural.

Un paseo por los alrededores de Serra de Daró permite descubrir esa primera imagen del Empordà formada por campos y pequeños núcleos rurales. Para terminar la jornada, la propuesta gastronómica de Can Casadellà acerca a los visitantes a la cocina catalana y mediterránea y a los productos de temporada.

Sábado: una ruta por los pueblos medievales

Uno de los grandes atractivos del turismo rural en el Empordà es combinar naturaleza y patrimonio. El Baix Empordà conserva pueblos históricos perfectos para recorrer tranquilamente durante una mañana.

Peratallada es una de las paradas imprescindibles gracias a sus calles empedradas y su conjunto medieval. La ruta puede continuar por Pals, cuyo casco histórico permite contemplar magníficas vistas del paisaje ampurdanés.

Otra alternativa es Ullastret, donde se encuentra un destacado yacimiento arqueológico de época íbera. Elegir dos o tres localidades y visitarlas sin prisas permite disfrutar mucho más de la esencia de la comarca.

Vermut y gastronomía para completar la mañana

Después de recorrer los pueblos llega el momento de disfrutar de una de las costumbres gastronómicas más populares de Cataluña. Tomar el vermut en el Empordà significa hacer una pausa, compartir algunos aperitivos y disfrutar de la conversación antes de sentarse a comer.

De regreso a Can Casadellà, el ambiente de una masía histórica encaja especialmente bien con este ritual. La experiencia puede continuar alrededor de la mesa con una propuesta gastronómica vinculada al producto local y de temporada.

La masía cuenta con huerto propio y apuesta por una cocina catalana y mediterránea en la que tienen presencia las verduras, las carnes a la brasa y otros productos característicos de la zona.

Sábado por la tarde: acercarse a la Costa Brava

Una de las ventajas del Baix Empordà es la facilidad para combinar campo y Mediterráneo. La tarde puede reservarse para descubrir Begur y acercarse a algunos de los paisajes costeros más conocidos de la comarca.

Otra posibilidad es recorrer un tramo del Camí de Ronda, disfrutando de los acantilados, las calas y las vistas al Mediterráneo. En los meses de buen tiempo, el recorrido puede completarse con unas horas de playa.

Después de una jornada junto al mar, regresar a Can Casadellà permite recuperar la tranquilidad del interior y disfrutar del contraste entre la Costa Brava y el paisaje rural.

Domingo: naturaleza y una mañana sin prisas

El último día puede reservarse para disfrutar del entorno más cercano. El paisaje del Empordà invita a pasear o realizar rutas en bicicleta entre campos y pequeños pueblos.

También merece la pena dedicar unas horas a la propia Can Casadellà. Sus jardines, el huerto, los animales y los espacios exteriores permiten disfrutar de una mañana tranquila, especialmente si la escapada se realiza en familia.

Can Casadellà, un punto de partida para descubrir el Baix Empordà

Un fin de semana en el Baix Empordà permite combinar patrimonio, naturaleza, costa y gastronomía sin recorrer grandes distancias. No se trata de verlo todo, sino de disfrutar de cada lugar con calma.

Can Casadellà permite plantear la escapada precisamente desde esa perspectiva: dormir en una masía histórica, descubrir pueblos y paisajes durante el día y regresar al campo al atardecer para seguir disfrutando de uno de los rincones con más personalidad de Girona. Visita su página web, cancasadella.cat, y no dudes en ponerte en contacto con ellos.