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El mercado inmobiliario volvió a mostrar en mayo una evolución desigual. Las compraventas de vivienda siguieron bajando, mientras la financiación hipotecaria mantuvo un comportamiento más estable.

Los datos provisionales apuntan a 119.000 compraventas de inmuebles en mayo de 2026. La cifra supone un descenso interanual del 4,9%. Dentro de ese volumen, más de 61.000 operaciones correspondieron a vivienda, con una caída del 7,6% respecto al mismo mes del año anterior.

El dato confirma una tendencia clara. La vivienda encadena ya cinco meses consecutivos de descensos. Para promotores, agentes inmobiliarios, entidades financieras y operadores vinculados al hogar, este ajuste marca un cambio de ritmo en la actividad residencial.

La caída no afecta con la misma intensidad al conjunto del mercado. Las operaciones totales muestran un descenso más moderado. La vivienda, en cambio, refleja una corrección más visible y sostenida.

La vivienda cae más que el conjunto del mercado

La diferencia entre el mercado inmobiliario total y el segmento residencial se amplió en mayo. El conjunto de inmuebles registró una bajada limitada. La vivienda residencial, sin embargo, mantuvo una senda de mayor debilidad.

Durante los últimos doce meses, la evolución había combinado subidas y descensos suaves. A partir de enero de 2026, el mercado entró en una fase más estable, aunque con un tono negativo en vivienda.

Las compraventas totales y las de vivienda siguieron trayectorias parecidas durante buena parte del periodo. En los últimos meses, esa relación se ha roto parcialmente. El total de operaciones alterna subidas y retrocesos moderados. La vivienda prolonga su fase contractiva.

Este comportamiento obliga al sector a seguir de cerca la demanda. También puede influir en decisiones de comercialización, precios, planificación de promociones y estrategias de financiación.

Andalucía y Canarias sostienen parte de la actividad

El análisis territorial muestra diferencias relevantes. En mayo, solo Andalucía y Canarias registraron aumentos en las compraventas totales de inmuebles. Andalucía avanzó un 4,7%, mientras Canarias creció un 3,1%. Ceuta se mantuvo en niveles similares a los de 2025.

En el lado contrario, los mayores descensos se concentraron en Melilla, con un -34,7%. También destacaron las caídas de La Rioja, con un -22,7%; Navarra, con un -18,6%; y Cantabria, con un -15,3%.

Si se analiza solo la vivienda, Andalucía fue la única comunidad con crecimiento. Cerró mayo con un avance del 4,3%. El resto de territorios mostró un comportamiento más débil.

Los retrocesos más intensos en vivienda se registraron en Melilla, con un -31,0%; Cantabria, con un -26,2%; Baleares, con un -21,4%; y Murcia, con un -19,8%.

Andalucía lidera el volumen de operaciones

En términos absolutos, la actividad siguió concentrada en los principales mercados autonómicos. Andalucía, Comunitat Valenciana, Cataluña y Madrid superaron las 10.000 compraventas totales durante el mes.

Andalucía encabezó la clasificación con 20.750 operaciones. Su liderazgo también se mantuvo en vivienda, con más de 11.500 compraventas.

Este peso territorial resulta relevante para el sector. Andalucía no solo destaca por volumen. También fue el único mercado autonómico que creció en compraventa de vivienda durante mayo.

La concentración en grandes mercados confirma la importancia de las comunidades con mayor base poblacional y actividad residencial. Para empresas constructoras, promotoras, intermediarios y proveedores del hogar, estos territorios siguen siendo claves para medir la evolución de la demanda.

Las hipotecas resisten mejor que las ventas

La financiación mostró un comportamiento más sólido que las compraventas. En mayo se constituyeron más de 54.700 hipotecas sobre todo tipo de inmuebles. El dato supone un incremento interanual del 2,1%.

En vivienda, la evolución fue más contenida. Se formalizaron 42.200 hipotecas sobre vivienda, un 0,5% menos que en mayo de 2025. Es el primer descenso de este indicador en 23 meses.

Pese a esa ligera caída, el crédito mantiene una posición más estable que las ventas. La diferencia entre ambas variables es una de las claves del momento actual.

La financiación sigue acompañando buena parte de las operaciones cerradas. En mayo, las hipotecas sobre vivienda representaron el 74% del total de compraventas residenciales. Es el quinto mes consecutivo por encima del 70%.

Navarra, Ceuta y Extremadura destacan en financiación

El comportamiento de las hipotecas también varió por territorios. En el conjunto de inmuebles, el número de préstamos constituidos aumentó en nueve comunidades y ciudades autónomas.

Cinco territorios registraron crecimientos de doble dígito. Los mayores avances correspondieron a Navarra, con un 24,8%, y a Ceuta y Extremadura, ambas con un 24,6%.

En sentido contrario, las mayores caídas se localizaron en Melilla, con un -30,0%; Baleares, con un -20,8%; y Cantabria, con un -13,5%.

En hipotecas sobre vivienda, solo seis comunidades registraron aumentos. Trece cerraron el mes con descensos. Los mayores crecimientos fueron los de Navarra, con un 32,8%; Ceuta, con un 13,7%; y Canarias, con un 13,3%.

Las bajadas más acusadas se observaron en Melilla, con un -27,0%, y en Cantabria y Baleares, ambas con un -20,8%.

Andalucía concentra también el crédito hipotecario

Andalucía volvió a situarse a la cabeza en volumen de financiación. Junto a Cataluña, Madrid y Comunitat Valenciana, superó las 7.000 hipotecas sobre todo tipo de inmuebles.

El mercado andaluz registró más de 9.600 hipotecas en total. De ellas, en torno a 7.900 correspondieron a vivienda.

Esta posición refuerza el peso de Andalucía en el ciclo inmobiliario actual. La comunidad lideró tanto las compraventas como la financiación, y además logró crecer en vivienda.

Para el sector, este doble liderazgo ofrece una señal relevante. La demanda residencial y el acceso al crédito mantienen allí una mayor fortaleza relativa frente a otros territorios.

Un mercado con ventas a la baja y crédito más estable

Los datos de mayo consolidan una etapa de menor dinamismo en la vivienda. Las ventas pierden intensidad y encadenan cinco meses de descensos. La financiación, aunque empieza a moderarse, mantiene una evolución más favorable.

La caída del 0,5% en las hipotecas sobre vivienda rompe una racha de casi dos años de crecimiento. Aun así, el comportamiento del crédito sigue siendo más resistente que el de las compraventas.

El sector entra en una fase de lectura más compleja. La actividad residencial se enfría, pero el peso de la financiación sobre las operaciones cerradas sigue siendo elevado.

Los próximos meses serán decisivos para confirmar si esta divergencia se mantiene. También permitirán comprobar si las hipotecas acompañan el ajuste de las ventas o si conservan una mayor estabilidad dentro del mercado inmobiliario.